Crear ingresos recurrentes

Seguramente has escuchado hablar de ingresos recurrentes o incluso conceptos similares como ingresos pasivos.

Muchos de los profesionales a los que apoyo me preguntan sobre estos temas.

La realidad es que a veces se mezclan algunos conceptos y hay mucha confusión.

En este artículo comparto mi experiencia y te doy ideas para inspirarte.

Pero ya te avanzo una cosa. Soy un fan absoluto de los ingresos recurrentes.

Los ingresos recurrentes implican cierto trabajo, pero son la base y el primer sistema que instalo en todos mis negocios.

En este vídeo te muestro los detalles y te explico cómo puedes hacer para crearlos en tu negocio:

CREA EN TU NEGOCIO UNA FUENTE DE
INGRESOS RECURRENTES

Descubre el primer sistema que instalo en todos mis negocios para cubrir los costes fijos de la actividad y luego crecer hasta generar beneficios continuos.

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Si ves el vídeo entenderás mejor el funcionamiento de los ingresos recurrentes.

Pero clarifiquemos antes la diferencia entre ingresos pasivos e ingresos recurrentes.

Los ingresos pasivos, en teoría, son lo que recibes sin trabajar.

Serían unos ingresos automáticos en los que, o bien escoges los frutos de un trabajo anterior, o bien obtienes ganancias por un capital o un patrimonio que tienes.

Si realmente los ingresos fueran sin trabajar, sería genial. Y no digo que no sean posibles, pero, en general, no son tan “pasivos” como se venden. Siempre hay que mantener, cuidar, proteger y gestionar la fuente de esos ingresos.

Y eso es un trabajo.

Otra cosa son los ingresos recurrentes. Eso es simplemente dinero que llega a tu cuenta corriente de forma automática.  Pero no quiere decir que sea sin trabajar.

Y en eso sí que hay una clara realidad.

De hecho, es un modelo clásico en muchos negocios. La luz, el alquiler… los ingresos recurrentes han sido la base de grandes fortunas.

Y ahora, con Internet y los nuevos negocios que están surgiendo, los ingresos recurrentes están siendo una de las formas principales de asegurar y consolidar un negocio.

Pero hay una pregunta importante que te tienes que hacer.

¿Puedo generar ingresos recurrentes en mi negocio?

Ya te aseguro que sí.

La mayoría de los negocios pueden generar esta fuente de ingresos. Lo están haciendo las grandes empresas. Sectores enteros, como el musical, están pasando del modelo tradicional de la venta de productos al modelo de venta de suscripciones.

El tema es si tú puedes crearlo para tu negocio.

Si lees mi blog, muy probablemente tu situación sea una de estas:

  • Eres un profesional que tiene una actividad (coach, terapeuta, diseñador, jardinero…).
  • Tienes un negocio que diriges e intentas consolidar y hacer crecer.
  • O tienes un trabajo que, si tienes suerte, te gusta, pero que frena tu conocimiento y potencial.

¿He acertado?

Claramente, no soy adivino, pero probablemente te acercas a una de estas situaciones.

En todos estos casos (y en muchos más) se pueden crear fuentes de ingresos recurrentes.

Dinero que, sí o sí, entra en tu cuenta corriente.

Entiendo que quizás ahora no lo imaginas, pero veamos casos concretos para inspirarte.


Ejemplos de ingresos recurrentes

Si eres Coach y haces sesiones uno a uno o cursos, podrías ofrecer a todas las personas que son tus clientes un programa de continuidad para mantener vivo el proceso que han hecho contigo.

Ese programa se puede montar con relativa rapidez y de forma muy económica como explico en este vídeo.  Y, además, puedes prácticamente automatizar y delegar todo lo que hay que hacer para entregar ese servicio.

Otro ejemplo: un profesional de las terapias naturales

Imagina que tu trabajo consiste en recibir visitas, escuchar a tus pacientes y aconsejarles un remedio natural para mejorar su salud.

¿No crees que tus clientes deberían poder prevenir y mantener la salud?

Claro que sí, y seguro que ya les aconsejas esto, pero podrías ofrecerles un programa de apoyo continuo a su salud para que tengan que venir menos a tus sesiones manteniendo una salud de hierro.

Y no te preocupes, que esto será para ti mejor negocio que hacer sesiones individuales.

¿Y si eres jardinero o te dedicas a la agricultura ecológica?

Por supuesto que también puedes. Al final, te dedicas a crear jardines maravillosos o a cultivar alimentos sin aditivos. Y lo haces con pasión, con visión y con conocimiento.

¿Quizás esa pasión, esa visión y ese conocimiento podrían inspirar a las personas?

Ya te aseguro que sí. Puedes seguir haciendo tu actividad física pero podrías también abrir una comunidad de apasionados como tú en ese tema tan especial.

Unir a personas entorno a un objetivo común y ayudarles a conseguirlo es un nuevo modelo de negocio que ya se está utilizando en un montón de sectores.


Quiero crear ingresos recurrentes pero… ¿Cómo lo hago?

Ya hemos visto que es posible y que en tu sector también se puede aplicar.

Pero, al final, quedan unas preguntas por resolver.

¿Cómo lo hago? ¿Por dónde empiezo? ¿Qué metodología aplico? ¿Quién me puede ayudar?

Y mil preguntas y dudas más…

Lo sé, lo sé… son importantes, necesarias… ¡El ser humano está lleno de preguntas trascendentales!

¿Tendré el dinero? ¿Sabré hacerlo? ¿Realmente me funcionará?

El síndrome del impostor y las dudas atacan a la mayoría de profesionales.

Por esta razón, he grabado un vídeo para ti que disipa todas estas dudas.

En este vídeo te cuento las 3 claves que te permitirán montar un programa de continuidad antes de lo que ahora crees posible.

Y además, te presento el sistema que yo utilizo e instalo en mis negocios para activar los ingresos recurrentes y beneficios continuos en mi negocio.

CREA EN TU NEGOCIO UNA FUENTE DE
INGRESOS RECURRENTES

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Experimentar el cambio

Déjame contarte la experiencia que tuvimos con una empresa importante del sector de recursos humanos porqué creo que te ayudará a comprender mejor este punto.

Ante un cambio en el puesto de Director General de la organización a principio del 2011 se nos pidió ayuda para gestionar la transformación que quería hacer en la empresa hacia el uso de los Medios Sociales. En definitiva, el nuevo director me pidió que les ayudáramos a saltar de una olla que empezaban a notar caliente.

Empezaron a percibir la necesidad de entrar de pleno en el entorno digital, quizás lo sintieron demasiado tarde pero entraron en acción. ¿Sabes qué ocurre si la olla se calienta lentamente?

Mira, si pones una rana en una olla con agua fría pero lentamente calientas el agua, la pobre rana va a notar el calor pero como más calor más pereza de saltar, menos fuerza, más abducida por la debilidad. No lo hagas de verdad, la pobre rana no saltaría.

El cambio lento a veces es más peligros que un algo disruptivo. Puedes tener la muerte dulce de la transformación suave de las circunstancias.

Esto es lo que les ocurre a muchas empresas y profesionales. Notan el cambio en su entorno pero no se atreven a tomar acción. En el caso que te quiero contar, el Director General tomó acción y me pidió ayuda.

La empresa ya había iniciado un camino en Internet. Tenía una web completa con la presentación de la empresa e incluso un sistema complejo basado en la gestión de ofertas y candidatos. Sin embargo, los tiempos habían cambiado y el nuevo director era muy consciente de ello.

La organización necesitaba un cambio, una apuesta clara y, en especial, una fuerte entrada en el entorno social en el que se ha convertido Internet. Su primera apuesta fue solicitar la creación de una serie de blogs para los directivos, un canal de televisión en directo, una estrategia para las redes sociales e incluso integrar el video email como forma de comunicación para todos los miembros de la empresa.

Creo que se llevaron una sorpresa cuando desaconsejamos realizar este paso y propusimos simplemente iniciar un proceso de formación del equipo de alta dirección. Fue una sorpresa, pero tardaron escasos segundos en entender la idea.

Les propusimos exactamente lo mismo que ellos hacen cuando gestionan cambios: empezarlos siempre desde arriba. Sus palabras fueron: “Es como tirar chocolate en un pastel, lo haces desde arriba y desciende hasta impregnarlo todo. Nosotros también trabajamos así“.

Me encantó la metáfora que utilizó el nuevo director. Por lo tanto, llegamos a un acuerdo, y con las cartas abiertas sobre la mesa iniciamos un proceso de aprendizaje común. Para mi, formar y ayudar a cambiar justamente a grandes expertos en la gestión del cambio y la formación, era un gran reto.

El trabajo que hicimos conjuntamente, más que ser una presentación técnica o una exposición de contenido, se basó en una idea muy simple: vamos a percibir juntos la olla caliente, vamos a ver si realmente tenemos la intención de cambiar y vamos a ver en detalle QUÉ es lo que hay que cambiar. Una vez visto esto, será la propia dirección de la empresa la que conduzca el proceso de cambio.

Durante el proceso, como en todo proceso de gestión del cambio, surgieron impulsores y también detractores. Lo más interesante fue que, al finalizar las 3 sesiones de trabajo de 5 horas, las personas que tuvieron más oposición a ese cambio fueron los primeros en impulsarlo, los primeros en entrar en acción y en solicitar acelerar el proceso.

El primer paso es el miedo al cambio pero si lo superas y adquieres el compromiso de la acción acaba surgiendo el coraje, la capacidad y la confianza.

Nuevas habilidades

Estar abierto a escuchar y participar en los Medios Sociales no era necesario en la era industrial. El sistema educativo ha formado profesionales capaces de seguir instrucciones, horarios, de evitar errores, etc. Incluso ha limitado la creatividad en pro de la productividad.

Ken Robinson lo explicó claramente en su conferencia “¿Matan las escuelas la creatividad?“.

Sistema educativo deficiente

Es necesario otro sistema educativo que pueda capacitar a los nuevos profesionales. Las competencias necesarias en el nuevo entorno laboral dificilmente se adquieren entre los pupitres de un aula.

De hecho, algunos inadaptados del antiguo sistema educativo (me incluyo claramente entre ellos), no hemos aprendido entre las paredes de la universidad oficial. Hemos aprendido en el terreno montañoso de la vida, y ahora el bosque habitado de los Medios Sociales.

Mi aventura profesional autodidacta me ha llevado a ser Director del Máster en Marketing Digital y Redes Sociales en la escuela de Negocios ESERP. Mi propuesta a los alumnos ha sido que, desde el primer día, realizasen sus actividades y entregasen los “trabajos” en un entorno abierto, real y participativo.

El aula es un lugar de encuentro presencial necesario, pero es la continuidad de los Medios Sociales lo que fomenta un aprendizaje abierto y colaborativo.

Necesidad de nuevas habilidades

Está claro que todos necesitamos nuevas habilidades y no las voy a nombrar todas, pero creo que hay un par de temas que son clave: Uno es la capacidad de aprender y adaptarse a los cambios, y el otro es el de ser uno mismo y comunicar desde la propia personalidad.

Estamos en un entorno cambiante y hay que adaptarse. Estamos en un entorno auténtico y hay que ser auténtico. Para mi, la capacidad de aprendizaje y la autenticidad son las bases para adquirir el resto de habilidades.

Está claro que las habilidades que deben tener los profesionales son cambiantes. Y sólo con la base inquieta del aprendizaje continuo vamos a poder actualizar estas habilidades. Y sólo con la apertura auténtica y la comunicación directa sin falsedades podremos establecer relaciones auténticas que nutran nuestro aprendizaje.

Peligro y oportunidad

Sería bueno que escucharas qué opina tu mente. Que la miraras como si fueras un científico en un laboratorio. Que pusieras tus pensamientos en tubos de probeta y te hicieras la siguiente pregunta:

¿Percibo los cambios actuales como un peligro o como una oportunidad? Sea cual sea tu percepción, la respuesta a esa pregunta puede convertirse en tu impulsor hacia el cambio. Cambiamos ante el peligro y ante la oportunidad. Sería bueno que vieras las dos caras de la moneda.

Que entendieras que si no cambias estás en peligro, y a la vez que el cambio supone una oportunidad. El problema de no ver esto claramente es que nos podemos estancar. Veamos por ejemplo qué ocurre cuando hay una crisis económica.

El peligro de la situación está claro pero aunque parezca extraño, toda crisis tiene efectos beneficiosos sobre las personas.  La crisis aumenta nuestra capacidad de tolerancia. En realidad potenciamos así las capacidades de confianza y paciencia.

Antonio Valls apunta en su libro “Cómo afrontar tiempos difíciles: Y salir reforzado con sus oportunidades” que: “Una sociedad en crisis marca cuatro incrementos determinados: habrá más austeridad, más control de la compra compulsiva, prudencia y una distinta percepción“. Y aunque esto nos suene muy real, no es necesario referirse al S.XIX para saber que es genuinamente cierto.

Como dice un milenario proverbio chino: “Todas las crisis tienen dos elementos: peligro y oportunidad”. Con independencia de la situación, en el corazón de cada crisis se esconde una gran oportunidad.

Abundantes beneficios esperan a quienes descubren el secreto de encontrar la oportunidad en la crisis. Sin duda, están habiendo cambios. Hay crisis y revoluciones. Cambios en las tecnologías que usamos para despertar. Cambios en la forma en que muchos conocen a sus parejas. Cambios en la forma en que hablas con tu equipo cuando viajas. Cambios en la forma de entregar un dossier. Cambios en la forma de encontrar un lampista, de comprar un billete de avión, de saber qué opina la gente de una película, de localizar a un amigo de la infancia, de tomar notas en una reunión, de seducir a un cliente, de protestar, aportar, compartir, debatir, buscar, denunciar, disfrutar, aprender, escribir.

La historia cambia y los verbos toman nuevos significados. En la actualidad twiteamos, googleamos, linkamos y algunos, inconscientemente, pulsamos Control+C cuando algo no nos gusta. ¿Puedes frenar estos cambio que ocurre a tu alrededor? ¿Puedes evitarlos? ¿Sortearlo? ¿Hay alguna forma en la que tú y tu empresa podáis no cambiar mientras todo cambia?

A veces, intentamos buscar soluciones estúpidas ante cosas inevitables. Realmente el cambio se produce, el río fluye y tú debes cambiar. Puedes percibir el peligro, está bien ser consciente de lo que caduca, pero…¡encuentra la oportunidad!. En la oportunidad es donde está la solución.

¿Qué oportunidad esconde para TI este cambio? Responder a esta pregunta te abre puertas, te pone en primera línea, te permite estar al frente de la ola; tomarla; ser capaz. Al resolverla tendrás tu motivación en el cambio, sabrás adaptarte al momento actual, estarás preparado para el futuro. Si la respuesta es clara vas a impulsar de forma positiva tu movimiento, tu empresa.

Cambios en el modelo de negocio

Hay muchos ejemplos históricos en los que los modelos de negocio tuvieron que cambiar. Cuando el frío dejó de venderse en formato hielo y empezó a venderse en neveras, o cuando los taxistas en Londres dejaron de ir en caballo para ir en coche.

Viendo los cambios desde la distancia se percibe su inevitabilidad y la oportunidad que encerraban. Sin embargo, siendo empresario, cuando te están tocando tu modelo de negocio… molesta, a veces incluso duele. Los cambios son un proceso en movimiento, llenos de momentos híbridos.

¿Necesitas ayuda para afrontar cambios en tu negocio?

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Un podcast habla del aumento de las ventas de vuelos por Internet mientras el director de una agencia de viajes se toma un café pensando en la contabilidad. El dependiente cierra la persiana del videoclub mientras una secretaria en Netflix termina un nuevo dossier que planifica su expansión europea. Un joven compra por céntimos una canción en iTunes mientras revisa los CD’s en un centro comercial.

Vivimos en un mundo híbrido de cambios. Tu empresa (y tu mente) debe ser anfibia, capaz de vivir en dos mundos. ¿Qué fue lo que impulsó a los emprendedores de principios del siglo XX a empezar a vender neveras en vez de hielo?

También entra en juego su capacidad creativa. La creatividad en la sociedad del conocimiento está modificando en gran parte a las organizaciones. Cambia el modelo económico y social en los países del hemisferio
norte y, cada vez más, también los que se encuentran en el hemisferio sur.

Irremediablemente, el impacto que las nuevas tecnologías y la comunicación tiene sobre el
valor en gran variedad de sectores, ha conducido y sigue conduciendo a la aparición de nuevos modelos de negocio que ponen en jaque a las grandes corporaciones
estructuradas de forma vertical.

Los modelos de negocio del siglo pasado, como tantas otras cosas, han pasado a la historia. Y los nuevos modelos se mueven en un tipo de mercado que antes no existía, configurado alrededor de las Redes Sociales y, por supuesto, de Internet. Es por lo tanto un buen consejo que no te agarres demasiado fuerte a lo caduco.

Ese contrato indefinido puede definirse en cualquier momento y puedes encontrarte en el paro. Ese buen cliente que te ha alimentado toda la vida puede cerrar o encontrar un nuevo proveedor. En cualquier momento puede que alguien incluso invente un sistema automático que anule por completo la necesidad de tus servicios.

Pero también hay un peligro en lo nuevo. A a veces aparece como algo luminoso y claro, pero no te lances totalmente a ello. Adopta una actitud abierta, investigadora pero prudente. Muy a menudo, lo nuevo todavía está verde y le falta maduración. Debes dejar que evolucione, pero sin dejar de ser parte de esa evolución: integra el cambio, experimenta, prueba, mira por dónde va el negocio.

En definitiva, el cambio es un proceso que debes hacer, valorando qué te aporta la novedad sin abandonar lo bueno de lo caduco. Se trata de una transformación. Y quizás te preguntes… ¿Esto cómo se hace? ¿Por dónde empiezo ?

Parece difícil, pero en realidad es bastante simple: tienes que redefinir el valor que das a tus clientes.

Claves para saber si un Mastermind es efectivo

En sociedades donde emprender y tener un negocio propio no ha sido una necesidad, formar parte de un grupo de Matermind muchas veces no se ha visto como una prioridad.

Sin embargo, los cambios que han propiciado las nuevas tecnologías y las nuevas profesiones, han alterado la mentalidad en los emprendedores, empresarios, freelances y profesionales independientes.

La necesidad de sentir que no están solos. La necesidad de pedir ayuda. La necesidad de tener una guía para saber qué camino tomar a nivel empresarial, y también a nivel personal.

Y aquí entra en juego el Mastermind.

Mastermind, viene del inglés “Master” (maestro) y “Mind” (mente). Generalmente se entiende como Mastermind todo grupo de personas que se reúnen para cooperar y trabajar juntas hacia un mismo objetivo.

Pero el concepto Mastermind han evolucionado, y sobretodo cuando se trata de negocios.

¿Qué es un Mastermind de negocios?

Hay muchos tipos de Mastermind de negocios.

El Mastermind que puede ser más útil para personas con un proyecto empresarial propio es aquel Mastermind que es una mezcla efectiva de formación especializada, coaching, mentoring y networking orientados a mejorar tu negocio y tus habilidades personales para dirigirlo.

Se trata de trabajar en tu propia empresa, sobre sus virtudes y debilidades, buscando las mejores fórmulas para hacerla crecer y para que el proyecto no devore a la persona.

En grupo y de forma práctica. Compartiendo experiencias y casos reales.

Se analizan hasta el mínimo detalle la organización, las finanzas, el producto, el marketing y la publicidad, el sistema de venta, el plan de riesgos y el equipo. Todo, para que tengas una radiografía exacta y actualizada de dónde está tu empresa, saber qué salud tiene, y así poder establecer metas y marcarse objetivos realizables.

Un Mastermind es el mejor método de aprendizaje sobre tu negocio y sobre tus capacidades. A través del compartir experiencias conjuntas y de aprender de profesionales especilizados en las diferentes áreas estratégicas de todo negocio.

Pero en un Mastermind no esperes encontrar una clase, con unos profesores y unos deberes. Encontrarás aprendizaje en acción.

¿Por qué es tan importante El Grupo en un Mastermind?

El poder del grupo:

  • Te marca objetivos, retos y metas personales y profesionales.
  • Te plantea situaciones que no tenías en cuenta o no habías valorado.
  • Genera know-how a partir del intercambio de propuestas y de realidades.
  • Te permite tomar decisiones después de un análisis desde múltiples puntos de vista.
  • Te ayudar a redefinir o replantear ideas predeterminadas.
  • Propicia feed-back honesto.
  • Te hacen competitivo contigo mismo, al no querer quedar mal ante el grupo.
  • Es inspirador. Es creador de buenas ideas gracias al brainstorming continuo. Ayuda a desarrollar todo nuestro potencial.
  • Te apoya en momentos difíciles. Te ayuda a comprender y serenar tu estado anímico en momentos difíciles, de miedo o estrés.
  • Se establecen alianzas y contactos. Se generan oportunidades conjuntas y redes profesionales sólidas forjadas a partir de la confianza.
  • Satisfacción personal al poder aportar, como parte del grupo, muchas respuestas y experiencias al resto.
  • Da seguridad. Saber que estás acompañado por personas que se encuentran, o se han encontrado, en tu misma situación.

El éxito de un grupo de Mastemind es el propio grupo. La participación y el compromiso de las personas que lo integran es la clave para obtener buenos resultados a nivel profesional, pero también a nivel personal.

El éxito del grupo se mide en retrospectiva. Cuando te das cuenta de lo mucho que ha evolucionado tu negocio y cómo has cambiado como persona.

¿Qué necesitas para ser miembro de un Mastermind de negocios?

Ante todo necesitas tener un negocio, un proyecto profesional y actitud, mucha actitud.

Ser miembro de un grupo Mastermind requiere compromiso, honestidad, generosidad y transparencia. Capacidad de trabajo en equipo y confidencialidad.

¿Cómo saber si un Mastermind es el adecuado para tu negocio?

Uno de los factores relevantes que te permiten reconocer un buen Mastermind es si es abierto o cerrado.
Otro, que todos los participantes del grupo tengan un negocio en la misma fase de desarrollo.

Un consejo. Buscar un grupo que para entrar requiera un proceso de selección.
Para que cada persona pueda integrarse en el grupo Mastermind que mejor pueda ayudarle.

Así lo hacemos en la Escuela de Nuevos Negocios. Para entrar al Mastermind Nuevos Negocios es imprescindible una entrevista personal.

Tenemos, además, el “Grupo Escalada” al que sólo se accede por invitación, integrado por personas con un negocio ya en marcha.

Diferentes grupos cuyos integrantes pueden marcarse objetivos realizables y sacarle el máximo provecho para su negocio, según en el nivel en el que estén.

Las ideas son tu enemigo

El problema más común que tienen mis clientes es la pérdida de foco. Tienen mil ideas, mil objetivos y están atrapados en una red de oportunidades que no les deja hacer nada. Sí, las ideas pueden ser tu principal enemigo si no dominas tu mente.

¿Es tu caso?

Tu creatividad es tu enemigo

Te advierto que soy amante de la creatividad. Vengo de una familia de artistas y considero que la herencia que he tenido, basada en la creatividad, es una de las cosas más buenas que he recibido.

La creatividad es esencial, es la semilla de todo progreso… PERO… muy a menudo, la creatividad se convierte en tu mayor enemigo. Tu mente crea y crea nuevas posibilidades y te impide avanzar.

Lo conozco muy bien porque he tenido este problema y, a pesar que creo que estoy fuera de él, tengo que cuidarme de no recaer.

Cómo surge el problema

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Si das un paso en la dirección de cada idea nueva que surge en tu mente, nunca vas a ir más lejos de este primer paso. Las ideas son esenciales, el problema es que para lograr el éxito no se necesitan muchas ideas, sino aplicar unas pocas.

Fíjate cómo aparece el problema: en tu mente surge una nueva idea, esta idea se apodera de ti, acelera tu corazón y nubla tu mente. Las ideas anteriores pierden su brillo y ésta parece ser la solución a todo y, finalmente, lo paralizas todo para seguir esta idea, frenando así tu progreso.

Das los primeros pasos con tu nueva idea pero… terminas reiniciando el ciclo con una nueva idea.

Cómo dominar tu mente

Como ves, si tu mente genera 5 buenas ideas cada día, tienes un problema. Lo tienes incluso con una buena idea cada semana. Pero bueno, en realidad esto no es exacto. El problema surge cuando intentas seguir todas estas ideas que surgen de tu mente.

Sólo deberías dedicar tu tiempo a las ideas que puedas desarrollar hasta el final. Yo soy partidario de usar al máximo las ideas que surgen, probar, probar y probar. Pero una prueba supone un proceso largo.

No se hace con un solo paso, sino que requiere cierta paciencia, método, disciplina, tiempo y esfuerzo. Si no eres capaz de dedicar todo esto a cada una de tus ideas, deberás escoger cuál de ellas vas a probar y cuáles a rechazar completamente. Sé que es un proceso doloroso, pero olvídate de la mayoría de tus ideas.

Steve Jobs dijo:
Es tan importante lo que escoges como lo que rechazas

Sólo te sirven las ideas que desarrollas hasta el final

El fruto de una idea no está en planar su semilla, sino en regarla y dejar que crezca hasta su madurez. Por lo tanto, debes reservar tu energía para nutrir tus ideas hasta el final y olvidarte de plantar nuevas ideas cada vez que surjan de tu mente.

Es importante tomar consciencia de este proceso para ser muy selectivo en lo que aplicas y en lo que pruebas.

“El fruto de una idea no está en plantar su semilla, sino en regarla y dejar que crezca hasta la madurez”

Ejemplos de errores en los que puedes caer

-> Apuntarse a todas las redes sociales que aparecen puede parecer una idea atractiva, pero si no desarrollas una estrategia clara y la mantienes de forma prolongada en cada una de tus redes sociales, no te servirá de nada perder el tiempo con esto.

-> Formarte en mil temas dispares es goloso para tu mente. Pero si no aplicas hasta el final cada una de las formaciones que ya tienes, no te sirve de nada adquirir nuevos conocimientos.

-> Ofrecer diferentes servicios a tus clientes parece una estrategia válida. Pero de poco sirve si no los vendes de forma adecuada o si, cuando los vendes, no tienes establecida una forma de dar el servicio que sea eficaz, eficiente y que dé el resultado esperado, tanto para ti como para tu cliente.

¿Se te ocurren otros errores?

A mi sí, la verdad es que tengo muchas otras ideas al respecto, pero te dejaré a ti que sigas el post con un comentario.

Venga, toma un minuto y anímate a descubrir conmigo los engaños y las trampas que nos lanza nuestra mente. Deja un comentario aportando tu experiencia sobre el tema.

 

Cambio histórico en tu mente

Hay momentos de la historia en los que las cosas cambian… ¡INCORRECTO! En todo momento la historia cambia, y ahora más que nunca.

No son sólo los cambios tecnológicos, es el cambio de visión que hacemos las personas. La conciencia está cambiando. Cada vez disponemos de un mayor grado de participación, quizás no en la democracia oficial, pero sí en la democracia real: la red.

El status quo sigue con su paranoico intento de control creando leyes que limitan el compartir. Leyes contra corriente que intentan controlar la red mientras ésta se escapa entre los dedos del poder. Hay dictaduras que caen, y la más importante de ellas, la dictadura de la autocensura.

Cada vez es más común que personas y empresas puedan competir en los mismos canales. Los canales de comunicación, que hasta el momento estaban reservados a las grandes empresas, son compartidos hoy por pequeñas empresas y profesionales independientes. En definitiva, por personas.

Las minorías tienen voz. Las ideas se unen en red y las estrellas surgen espontáneamente fuera del control feudal de los medios oficiales. Deja que te ponga dos ejemplos sobre esta realidad.

Poco tiempo antes de la aprobación de una ley en Argentina (Ley de matrimonio igualitario), se creó un grupo en Facebook llamado “Yo estoy a favor del matrimonio gay”. Lo que ocurrió es un buen ejemplo de cómo una red social puede recoger la opinión de una minoría.

Claramente, este grupo de personas tuvo un gran peso en la aprobación de esa ley en el país. Tanto fue así que, poco después, países como Uruguay o Chile, crearon sus propios grupos en Facebook persiguiendo el mismo objetivo que sus vecinos.

A través de un pequeño ejemplo entre miles, nos damos cuenta de cómo Internet y, en este caso, las Redes Sociales, suponen una vía efectiva para conseguir el éxito de algunas minorías sociales. ¿Imaginas algo similar pero 30 años atrás?  Evidentemente, en aquellos tiempos existían otras formas de hacerse escuchar pero, desde luego, no tenían ni de lejos la efectividad de la actual red.

Otro ejemplo: Justin Bieber. ¿Quién no conoce a Justin Bieber? Aunque poca gente lo sabe, este joven saltó a la fama con tan sólo 17 años gracias a una serie de vídeos que él mismo gravaba y subía a YouTube. En la actualidad, sus fans se cuentan por millones en los 5 continentes, realidad que se refleja a través de su cuenta en Twitter, donde tiene más de 7 millones de seguidores.

Y he aquí un dato muy revelador; según un reciente análisis de Klout.com, Justin Bieber tiene más poder en la red que el mismísimo Barack Obama, presidente de los EEUU. Hoy tú eres competitivo, tienes poder, puedes hacer llegar tu voz. Sólo debes derrotar a la autocensura, superar las limitaciones de tu mente y ponerte en acción.

Si integras esta idea estás dando un paso y te preparas para aportar valor, tu valor personal en el camino hacia la excelencia. El reto es simple, se trata de compartir con valentía y de dialogar en la plaza de los Medios Sociales. Y, por supuesto, aceptar el ser uno mismo en el espacio público de la red.

Hemos estado acostumbrados a una comunicación unidireccional donde la televisión y los grandes medios de comunicación eran un coto privado, controlado, maquillado, manipulado y al servicio del poder. Pero ahora tenemos la oportunidad de ser nosotros los que esparcimos el mensaje. Todo está preparado. ¿Aceptas este reto?

Introvertidos en los Medios Sociales

Algunos somos más bien introvertidos. Personalmente, formo parte de este grupo, aunque muchas personas se sorprenden cuando lo comento. Es bueno tener claro si tu naturaleza es la extroversión o la introversión, ya que tu estrategia en los Medios Sociales debe adaptarse a ella.

Si eres de naturaleza extrovertida y social, parece que la red y los Medios Sociales se adaptan más a ti. De hecho, la red premia esta actitud. Por ejemplo, Facebook da más visibilidad a las personas que tienen más interacción social. Dispone de un filtro que decide si lo que se publica va a aparecer o va a estar escondido en la línea de tiempo de cada usuario.

Este filtro tiene en cuenta varios parámetros, pero uno de los principales es la cantidad de interacción social que existe entre el que publica y el receptor.

¿Entonces qué pasa si no eres extrovertido?

Puede parecer que la red no está diseñada para ti. Lo que hacen muchas personas es que “imitan” una acción extrovertida. Se esfuerzan con una comunicación constante y se sienten incómodos y, a menudo, frustrados.

introvertidos

Además, todo esto está fomentado por muchos profesionales del marketing que presentan como estrategia en las redes sociales la interacción constante con tus seguidores.

En mi opinión, esto es un error.

Cuando algo se tiene que reforzar hasta el extremo de ser opuesto a la naturaleza, no va a dar buenos resultados. Puede dar resultados e incluso ser todo un éxito, pero cuando lo hayas logrado… ¿Será el éxito que buscabas? ¿Vas a ser feliz con un éxito conseguido gracias a hacer las cosas contra tu naturaleza?

En mi experiencia, esto no es así. He visto a profesionales con éxito en las redes sociales que se sentían incómodos porque la interacción constante les robaba la energía de sus vidas y su trabajo.

En realidad, la red acoge por igual a introvertidos y a extrovertidos, sólo falta que adaptes tu actividad social a tu modo de ser. Se trata de generar relaciones como en la misma vida. Algunos tenemos tendencia a generar pocos vínculos pero de intensidad y proximidad, mientras que otros se expanden en contactos quizás más superficiales, pero con muchas más personas.

 

Escucha y comunicación

Hasta no hace muchos años, se decidía en un despacho qué era lo que se debía comunicar, cuál era el mensaje que se tenía que hacer llegar. Se elaboraba un mensaje, se empaquetaba y se enviaba en formato anuncio a los clientes.

Sí, es verdad, esto sigue ocurriendo hoy en día. De hecho, yo me he encontrado con gabinetes de comunicación que pretendían aplicar este esquema a los Medios Sociales. Evidentemente, en mi opinión, este no es un buen plan. De hecho, un estudio realizado a finales de 2011 por Market Tools Inc. concluía que un 94% de las empresas no escuchan a sus clientes a través de los Medios Sociales.

Hoy, la comunicación es multidireccional, donde tiene tanta importancia lo que dices como lo que escuchas…

¡Mentira!

Es MUCHO más importante lo que escuchas que lo que dices.

Y en los Medios Sociales encontramos una forma fantástica de escuchar.

La Naturaleza no deja nada al azar. ¿Tenemos dos orejas y una boca verdad? Entonces deberíamos saber escuchar el doble y hablar la mitad.

En mi opinión, las empresas deberían crear algo similar a un Gabinete de Escucha.

¿Y por qué no hacerlo?

Creo que es la clave de los Medios Sociales, saber escuchar.

En la comunicación multidireccional, el elemento más importante del mensaje lo escriben tus clientes. El Gabinete de Escucha… perdón, la comunicación, debería encontrar su espacio en este diálogo aportando valor. Escuchar y aportar valor: realmente pienso que es la clave. Cuando una empresa aprende a escuchar se puede ir olvidando de muchas de las cosas que hace innecesariamente.

No son sólo los estudios de mercado los que caducan, incluso el diseño de nuevos productos pueden asumirlo ahora tus clientes. Quizás te parezca que se me ha ido la cabeza diciendo todo esto: cambiando los nombres de los departamentos, delegando a clientes el diseño de nuevos productos… demasiados cambios supongo. Pero te aseguro que estas cosas son posibles en los nuevos Medios Sociales.

Afortunadamente, cada vez son más las empresas que tienen claro esto y utilizan la red para escuchar a sus clientes, mejorar inevitablemente los resultados de su estrategia de negocio. En definitiva, el saber utilizar esta inteligencia colectiva supone un cambio más al que tu empresa debe adaptarse. No hacerlo se traduce en perder competitividad y una muy buena oportunidad.