Estar abierto a escuchar y participar en los Medios Sociales no era necesario en la era industrial. El sistema educativo ha formado profesionales capaces de seguir instrucciones, horarios, de evitar errores, etc. Incluso ha limitado la creatividad en pro de la productividad.

Ken Robinson lo explicó claramente en su conferencia “¿Matan las escuelas la creatividad?“.

Sistema educativo deficiente

Es necesario otro sistema educativo que pueda capacitar a los nuevos profesionales. Las competencias necesarias en el nuevo entorno laboral dificilmente se adquieren entre los pupitres de un aula.

De hecho, algunos inadaptados del antiguo sistema educativo (me incluyo claramente entre ellos), no hemos aprendido entre las paredes de la universidad oficial. Hemos aprendido en el terreno montañoso de la vida, y ahora el bosque habitado de los Medios Sociales.

Mi aventura profesional autodidacta me ha llevado a ser Director del Máster en Marketing Digital y Redes Sociales en la escuela de Negocios ESERP. Mi propuesta a los alumnos ha sido que, desde el primer día, realizasen sus actividades y entregasen los “trabajos” en un entorno abierto, real y participativo.

El aula es un lugar de encuentro presencial necesario, pero es la continuidad de los Medios Sociales lo que fomenta un aprendizaje abierto y colaborativo.

Necesidad de nuevas habilidades

Está claro que todos necesitamos nuevas habilidades y no las voy a nombrar todas, pero creo que hay un par de temas que son clave: Uno es la capacidad de aprender y adaptarse a los cambios, y el otro es el de ser uno mismo y comunicar desde la propia personalidad.

Estamos en un entorno cambiante y hay que adaptarse. Estamos en un entorno auténtico y hay que ser auténtico. Para mi, la capacidad de aprendizaje y la autenticidad son las bases para adquirir el resto de habilidades.

Está claro que las habilidades que deben tener los profesionales son cambiantes. Y sólo con la base inquieta del aprendizaje continuo vamos a poder actualizar estas habilidades. Y sólo con la apertura auténtica y la comunicación directa sin falsedades podremos establecer relaciones auténticas que nutran nuestro aprendizaje.