Tras un artículo que he publicado recientemente, algunas personas me habéis preguntado cuál es la diferencia entre ingresos recurrentes e ingresos residuales.

Son muy diferentes.

Ingresos residuales o este concepto de “ingresos sin trabajar” es lo que se genera a partir de algo que ya has hecho anteriormente, ya sea a través de un patrimonio que has creado, una casa, una propiedad, un negocio que funciona absolutamente en automático, etc., y esto lo que genera son unos ingresos teóricamente sin trabajar. En mi opinión no es cierto, porque siempre hay que trabajar para mantener ese activo, para cuidar y proeger esa fuente de ingresos residuales.

Los ingresos recurrentes son muy diferentes, ya que son ingresos que se producen cada mes en tu negocio. Para entendernos: suscripciones o pagos de cuotas mensuales.

Por ejemplo, imagínate un periódico de los de antes; los suscriptores recibían el periódico cada día en su casa y, por lo tanto, el negocio tenía esos ingresos asegurados hasta que se dieran de baja. No es lo mismo que la persona que va a comprar el periódico al quiosco, que según la portada o la noticia, va a comprarlo o no.

Los ingresos recurrentes son ese tipo de ingresos que, a pesar que quizás tienes que trabajar, tienes que hacer algo para poder entregar ese servicio, también tienes la seguridad de que llegarán cada mes, porque hay un compromiso de tu cliente contigo, así como tú lo tienes con tu cliente; es un compromiso mutuo.

Y estos ingresos son muy importantes, ya que son los que permiten consolidar el negocio: si tú tienes ingresos recurrentes vas a tener muchísima más seguridad porque podrás cubrir los costes fijos del negocio.